“La llegada de Cristo al Calvario”, José Echenagusía (Echena)

 

Cuando dos personas tan poco dadas a la exageración como son mi hermana y mi madre, alaban sin reparos una obra que han podido contemplar en una exposición, indudablemente despierta mi curiosidad.

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“Llegada al Calvario”, 1884. Aguada en grisalla sobre papel, (100 x 169 cm)

Esta obra fue expuesta en “Las Edades del hombre” en 2011 ,en la provincia de Valladolid. No tuve ocasión de disfrutarla in situ, pero simplemente ver una fotografía me impresionó. La obra me parece soberbia. Así que me puse a indagar sobre ella y es de las tristemente frecuentes ocasiones en las que la investigación me deja un gusto amargo, ya que la obra que os muestro en la fotografía es, en realidad, un boceto de la obra original, la cual se considera perdida. Otras fuentes indican que no era exactamente un boceto sino una versión realizada para su reproducción.

El cuadro representa la llegada de Cristo al Calvario. A un lado de la escena se encuentran los soldados romanos, al otro el pueblo judío. Cristo, la figura central, aparece fatigado, extenuado tras la subida al monte. En primer término, los dos ladrones, aislados, en  actitud de decaimiento  uno y de desesperación el otro por el castigo que les aguarda.

El lienzo original al que pertenece este boceto es un cuadro de grandes dimensiones (6,5 x 4 m. aproximadamente, según fuentes), fue pintado en Roma en 1884 y presentado posteriormente en diversos lugares. Con esta obra Echena  ganó la segunda medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid, en la edición de ese año.

El impacto de este cuadro en la época es difícil de imaginar y consolidó a Echena como uno de los grandes talentos del momento.

“En aquellos tiempos, que surgió de su pincel la obra maestra, suchef d’oeuvre. «La llegada de Cristo al Calvario», admiración y asombro del mundo culto, jamás la prensa europea y mundial coincidió más exactamente en sus apreciaciones y juicios críticos. La Ilustración Española y Americana, The Italieni Times, de Roma, La Voce della Verita, La Liberté y L’Italie, aparte de otros muchísimos más periódicos y revistas de Italia; The Daily Telegraph, The Atheneum, The Times, The Daily News, y en general toda la más importante prensa de Inglaterra; la prensa alemana, la norteamericana y todos cuantos se ocuparon de tan renombrado lienzo, que constituyó un acontecimiento mundial en la región del Arte, todos estaban acordes en la gran superioridad del lienzo de Echenagusía sobre cuantos se habían pintado del mismo asunto”. (Loyarte)

Uno de los aspectos en los que coincidían cuantos escribieron acerca de esta obra es la originalidad en el tratamiento de un tema ya expresado en diferentes ocasiones. Baste de ejemplo lo publicado por “la Libertá” de Roma:

“La colosal composición del pintor de Fuenterrabía debiera titularse con más propiedad: El Calvario a la llegada de Cristo, porque aquel Jesús, aquellas mujeres que le ofrecen una bebida, aquellos judíos, aquellos romanos, en nada se parecen a lo que hasta ahora se ha visto representando la terrible escena de la Cruz. Esta vez no se trata de un cuadro inspirado en el sentimiento único de la fe, de la religión; es más bien un estudio erudito, con glosas contemporáneas, un trabajo de reconstrucción histórica, informado en la moderna crítica”.

También coincidieron en expresar la impresión causada por la obra. Cuantos la contemplaban quedaban sobrecogidos y lamentaban no poder describir el cuadro en su justa medida:

“Es imposible describir en pocas palabras este cuadro, bello por su carácter, artístico por el desarrollo general del asunto y por el movimiento de cada una de las figuras”. (“La Voce della verita”)

 La impresión que produce este lienzo es extraordinaria. Nos falta espacio para una descripción extensa que pueda dar idea de esta obra magistral, y nos limitamos á asegurar que el cuadro del Sr. Echena será uno de los más notables que figuren en la Exposición de Madrid.” ( L’Italie)

Si bien la única crítica “negativa” la aporta “La Voce della verita” al afirmar:  “Sin embargo es de lamentar el carácter demasiado humano dado al rostro de Jesús. ¡Cuánto hubiera mejorado este lienzo si su autor hubiese sacrificado el realismo ante lo ideal que tan bien cuadra con la esencia divina del Redentor!”

Curiosamente Echena no pinta la escena tal como se describe en las escrituras:

“No es el drama del Gólgota tal como lo sienten los católicos y la sencillez de la Biblia, pues el artista se ha inspirado principalmente en el Talmud de los hebreos. Así, la caña legendaria, que aplica el vinagre a los labios del Salvador, ya en la cruz, está sustituida por la ampolla con bebida compuesta de hierbas aromáticas, embriagadoras, que las mujeres hebreas dan a Jesús, como a cualquier otro condenado, para que no le falten las fuerzas antes de ascender al madero de la redención. En lugar de la santa trilogía de María, de Magdalena y del amado discípulo, se dibuja un grupo de hijas de Jerusalén, que, más que atraídas por el amor y una emoción dolorosísima, van a presenciar, casi a recrearse con el funesto espectáculo. La escena es menos conmovedora, pero acaso más verdadera, cuando se tiene en cuenta que aquellas mujeres y aquellos hebreos eran los que habían pedido la muerte del Inocente a Poncio Pilatos…”

No sabemos si la luz y los colores de esta versión coinciden con los de la obra original, la cual si destaca por su tratamiento de la luz que sorprendió a cuantos tuvieron la suerte de ver el lienzo.  He aquí un extracto del artículo de La Libertá de Roma acerca de este aspecto:

“Azuladas nubes rompen en algunos puntos el oscuro celaje, como cuando amenaza una tormenta, y el sol adquiere tintes lívidos parecidos a los que anuncian un eclipse. Aquella luz extraña, misteriosa, fantástica, está pintada magistralmente y da un marcado relieve, una vida extraordinaria á las figuras principales, singularmente a la de Jesús. Estas cualidades dan al lienzo tales condiciones, que permiten al espectador concentrar su atención como si viese el cuadro á través de una lente. La ilusión es completa y muy semejante á la de un panorama en el cual no se aprecia bien el punto que separa los objetos verdaderos de los que son obra del pincel”.

foto cuadro echena 1913

Fotografía de la obra original publicada en la antigua revista “Alrededor del Mundo” (1913)

Ciertamente el lienzo original de Echena debió ser sobrecogedor, simplemente impresiona la perfección del boceto que aquí muestro. Me parece muy deplorable que obras de esta calidad se pierdan. Se sabe que el Museo del Prado estuvo interesado en la adquisición de este cuadro, pero finalmente la obra fue vendida al Museo de Edimburgo, el cual pagó 50.000 pesetas, toda una fortuna en aquella época. Sin embargo en 1981, al realizar el catálogo de obras de colección del Grupo Santander, se preguntó a  Hugh Bringstocke, Assistant Keeper de la National Gallery of Scotland de Edimburgo, sobre este lienzo y comunicó que desconocía esta obra.

 

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Bibliografía principal:

Euskal-Erria, Revista Vascongada:

 

 

Un comentario el ““La llegada de Cristo al Calvario”, José Echenagusía (Echena)

  1. Gracias por la investigación, ha sido muy interesante conocer la historia tras uno de los cuadros que más me han impresionado. Pocas veces se consigue convertir lo que sólo es una imagen en una sensación física y emocional real.

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