Seleccionada Premio de Pintura Focus Abengoa 2013

 

El pasado año presenté la obra “La Mirada entre la Niebla” al Premio de Pintura Focus-Abengoa 2013. No gané el premio pero es un orgullo que la obra la hayan seleccionado como finalista y participará en la exposición del Premio. Hemos sido seleccionados 23 artistas de un total de 362 obras presentadas, con lo cual estoy encantada.

La Mirada entre la Niebla

“La mirada entre la niebla”. Óleo sobre lienzo. (100 x 81 cm)

La realidad que puedo ver y de la que puedo obtener una fotografía no representa para mí un aliciente para pintar. Aunque toda mi obra es figurativa me gusta transformar la realidad que veo en cómo me gustaría verla. La belleza que me rodea sirve de inspiración para crear mis cuadros. No existe el lugar exacto que describe este lienzo, pero si representa un lugar real en el que yo echaba de menos contemplar varias cosas: por un lado los lobos en libertad y por otro un manto de nieve en la dehesa que nunca conseguí ver… y la niebla, la cual es capaz de transformar cualquier lugar dándole una sensación de atemporalidad.

detalle

Detalle

La exposición se inaugurará el 17 de Marzo de 2014, en la sede de la fundación, el Hospital de los Venerables Sacerdotes en Sevilla.

 

 

 

La recuperación de “La destrucción de Pompeya y el Herculaneum”, de John Martin

Cuando se inundaron los sótanos de la Tate Gallery, en 1928, se perdieron varias obras de arte, “La ejecución de Lady Jane Grey”, de Paul Delaroche fué una de ellas (ver post anterior). Pero Jane Grey apareció por casualidad, fue la búsqueda de otra obra perdida “La destrucción de Pompeya y el Herculareum”, del artista inglés John Martin, el punto de inicio de ambos hallazgos.

Destruction_of_Pompeii_and_Herculaneum

“La destrucción de Pompeya y el Herculaneum”. Obra restaurada.

Normalmente me gusta hablar de la historia de los cuadros desde el punto de vista de cómo fueron pintados y sobre qué inspiró a cada autor el hecho de crearlos. En esta ocasión  me voy a centrar en la historia de la restauración de una obra porque me parece muy interesante y muy esperanzador comprobar cómo los avances técnicos y la colaboración interdisciplinar pueden devolvernos obras que creímos perdidas para siempre.

El cuadro de John Martin estaba en un estado deplorable, sobre todo porque una parte muy importante del lienzo se había perdido. La obra estaba pintada en lino, un tejido muy bueno para pintar pero mucho más vulnerable al agua que el algodón. Cuando hallaron la tela y vieron el destrozo pensaron que era irrecuperable, no obstante tuvieron el buen juicio de conservarla, le aplicaron una capa de cera para evitar un deterioro mayor y la guardaron.

The-Destruction-of-Pompei-001

“La destrucción de Pompeya y el Herculaneum” antes de la restauración.

En 2010, la Tate decidió hacer una gran retrospectiva sobre John Martin, uno de los pintores ingleses más importantes del s.XIX. En este momento se enfrentaron a la decisión de intentar la restauración de “La destrucción de Pompeya y el Herculareum”. Para ello se recurrió al psicólogo Tim Smith para abordar una investigación previa que disipase las dudas y poder hacer frente a la restauración con garantías. Los nuevos avances en técnicas de conservación permitían limpiar y estabilizar la pintura, pero lo más preocupante era qué hacer con la zona perdida.

Según Smith:

“El estudio consistía en obtener información que ayudase a la restauración, querían conocer cual es la atención que un observador presta a las cosas que ve y como esta atención influencia lo que observa. Las mismas características que vemos cuando miramos a nuestro alrededor, como por ejemplo las caras de la gente, puntos de intenso contraste o imágenes violentas, también guían nuestra atención cuando miramos un cuadro.Las decisiones que toman los restauradores cuando trabajan sobre una obra de arte tienen muy en cuenta cómo la pintura final será percibida por el observador. Por ejemplo, modelos por computador sobre atención visual, pueden ayudar a los restauradores a saber como una rotura o un segmento perdido captará la atención del espectador y como cambiará dependiendo del contexto en el que la pintura es observada”.

Se crearon cuatro versiones digitales del cuadro de John Martin, tomando detalles de una copia más pequeña que el propio Martin había hecho y que se conserva hoy en dia. Las imágenes se presentaron a 20 observadores, los cuales no habían visto el cuadro antes. Utilizando una cámara captaron los movimientos de los ojos de los espectadores y pudieron observar donde dirigían la mirada.
Los observadores de la versión restaurada fijaban su mirada en tres puntos, la boca del volcán, la ciudad destruida y las figuras en primer plano. En cambio los observadores de la versión dañada fijaban su vista en la zona perdida y en sus bordes y apenas prestaban atención la las figuras. Cuando preguntabas a estos espectadores no se habían dado cuenta de que la pintura representaba la erupción de un volcán, con lo que el cuadro de John Martin perdía su sentido. Este estudio demostró que no era factible restaurar solo la parte visible “recortando” la parte perdida, había que cometer la restauración en su totalidad para que la pintura conservase su esencia. La restauración se realizó utilizando pinturas acrílicas reversibles, por si se diese el caso de que futuras generaciones comprobasen que la restauración no fue apropiada.

John-Martin

La restauradora Sarah Maisey trabajando en la obra.

Fué la combinación de estudio científico, photoshop y la experiencia de la restauradora Sarah Maisey la que hizo posible una restauración en verdad complicada que nos devuelve una de las obras del gran pintor romántico John Martin.
Para más información:

http://www.guardian.co.uk/science/blog/2011/oct/03/vision-science-john-martin-destruction
http://www.waldemar.tv/2011/09/the-beautiful-and-the-damned

En este enlace se puede ver el video que publicó la Tate Gallery a propósito de la exposición de John Martin:

http://www.youtube.com/watch?v=814ll2oPevo

 

 

 

 

“La ejecución de Lady Jane Grey”, Paul Delaroche, 1834

Pese a ser uno de los cuadros más famosos de la National Gallery de Londres, tengo que reconocer mi desconocimiento pues no sabia de su existencia. La foto la encontré por casualidad buscado cuadros y autores del Romanticismo francés.

A pesar del oscuro tema, el cuadro es una preciosidad, pintado con una delicadeza, un equilibrio y una capacidad narrativa excepcionales. Así que me puse a buscar información y bibliografía para conocer la historia detrás de esta impactante obra que, por algún tiempo, se consideró destruida.

“La ejecución de Lady Jane Grey”. Óleo sobre lienzo, 1834.

En la primavera de 1973, un joven restaurador de la Tate Gallery, Christopher Johnstone, estaba escribiendo un libro sobre el pintor romántico inglés John Martin. Quería saber más sobre una obra del autor “The destruction of Pompeii and Herculaneum” (1822). Se pensaba que esta obra fue destruida a causa de una inundación que sufrió la Tate Gallery en 1928. En esa inundación se dañaron muchas obras y otras se destruyeron completamente. El lienzo de J. Martin y “la ejecución de Lady Jane Grey” estaban entre ellas.

Johnstone tenía la corazonada de que la obra de Martin se encontraba “perdida” en los sótanos de la Tate, de hecho, había rollos de lienzos sin catalogar y olvidados en los almacenes y convenció a los restauradores para echar un vistazo. Y así fue como descubrieron el lienzo de Delaroche. Curiosamente no se demostró demasiado interés en un principio y no se terminó la restauración hasta 1975, año en el que se expuso de nuevo. Contrariamente a las expectativas el cuadro fue un éxito y actualmente es una de las “joyas de la corona” de la National Gallery de Londres.

La primera vez que se mostró en público fue en el Salón de París en 1834 y causó un gran impacto. Tuvo una aceptación increíble y el nombre de Delaroche se hizo muy conocido, todo el mundo acudía a ver el cuadro. También tuvo sus  detractores, como el escritor y crítico Théophile Gautier, pero lo cierto es que el lienzo no dejó impasible a nadie.

Delaroche presentaba su cuadro en el Salón con estas palabras:

“Lady Jane Grey, declarada heredera al trono de Inglaterra  por Edward VI fue, después de nueve días de reinado, encarcelada por su prima Mary y condenada a la decapitación seis meses después. Jane grey fue ejecutada en la Torre de Londres a los 17 años, el 12 de febrero de 1554”.

El cuadro muestra a  Lady Jane con los  ojos vendados, a punto de ser ejecutada por un verdugo en una oscura estancia de la Torre de Londres. En la escena Lady Jane es guiada a la pica de decapitación por Sir John Brydges, quien era Teniente de la Torre en aquella época.

Según la narración de la ejecución recogida en la anónima “Crónica de la reina Jane y los dos años de la reina Mary”, en cuanto Jane se situó frente a la pica de ejecución, dijo a los presentes:

“Buenas gentes, hoy vengo aquí a morir, condenada en juicio. La reina María había sido injustamente apartada del trono, injusticia consentida por mi persona. Con este acto, lavaré mis manos en inocencia, ante Dios y antes vosotros, en el día de hoy.”

Entonces, Lady Jane recitó el Salmo 51 , se retiró los guantes que entregó a una doncella. El verdugo le pidió el perdón, y ella se lo dió. Lady Jane le solicitó a su vez  una muerte rápida y le dijo: “una vez posada mi cabeza en la pica, ¿me quitará la venda con la que he de cubrir mis ojos?“, a lo que el verdugo respondió: “No, señora

A continuación, la joven se vendó los ojos. Jane se había resuelto a morir con dignidad, pero una vez tapados sus ojos, falló al intentar localizar la pica por sus propios medios. Este hecho la derrumbó; Jane comenzó a temblar y le invadió el pánico, y gritó: “¿qué debo hacer, dónde está… qué debo hacer?” Tras unos segundos de confusión en los que los acompañantes no reaccionaban, una mano desconocida, probablemente alguien del personal de la Torre, subió a la plataforma y ayudó a Jane a encontrar su camino a la pica, y así conservar su dignidad en sus últimos minutos de vida.

… Y este es el momento que Delaroche elige para contarnos la historia, supo transmitir la vacilación de Jane en ese momento y sobre todo el gesto del teniente de la torre para ayudarla a morir con dignidad. De hecho el gesto con el que la guía me parece uno de los grandes aciertos del cuadro, esa dulzura con la que la conduce está magistralmente descrita.

Las fuentes de inspiración de Delaroche eran muy variadas. En esta obra se mezclan muchos de los intereses que tenía el pintor. Le gustaba la historia inglesa, leyendas medievales, la estética teatral, la obra de Jacques-Louis David y la pintura religiosa.

A Delaroche le importaba mucho la fidelidad a la época histórica a pesar de la licencias artísticas que se tomó (por ejemplo, en aquella época las ejecuciones eran públicas y al aire libre). Desconozco cuando tuvo conocimiento de la historia de Jane, pero se documentó sobre la época, incluyendo un viaje a Londres en 1827 expresamente para visitar el escenario de su lienzo y recabar detalles de la Torre que utilizaría para la pintura.

Estudió la historia de Jane Grey y de la época a través de documentación y grabados ingleses. Uno de estos grabados “La ejecución de la Reina de Escocia” 1795 de William Skelton (según John Opie) contempla una distribución muy semejante a la del cuadro de Delaroche por lo que le acusaron de plagio. Personalmente a pesar de las similitudes, el tratamiento de Delaroche sobre el tema no puede ser más diferente. Más que un plagio yo lo considero una fuente de inspiración.

“La ejecución de la Reina de Escocia” 1795 de William Skelton

El primer boceto que realizó para este cuadro está fechado en 1930, consiste en  una serie de viñetas en las que se esboza la idea.

El método habitual de trabajo de Delaroche consistía en una serie de estudios previos para la obra. Lo iniciaba con una idea general en viñetas. Después elaboraba el boceto con más detalles y definía la situación general de los elementos del cuadro. También realizaba bocetos de los elementos individuales de la composición.

Un siguiente paso consistía en un esbozo a color, (en este caso una acuarela) donde definía los espacios, volúmenes, tonos y la composición general del cuadro.

Después pasaba los bocetos al lienzo definitivo y comenzaba a pintar.

Delaroche utilizaba modelos reales con cierta frecuencia, en este caso la modelo para Jane Grey fue la actriz de la Comédie-Française, Mademoiselle Anaïs, una mujer con la que el pintor mantuvo una relación sentimental. El modelo del teniente de la torre se cree que fue Charles Guyon.

Delaroche sentía debilidad por las “víctimas”, por los mártires y por reflejar los  momentos en los que sus personajes se vuelven vulnerables. Ejemplos como Jane Grey, “Marie-Antoinette ante el tribunal” (1851), “Strafford en su camino a la ejecución” (1835). “Napoleón en la víspera de su primera abdicación, el 4 de abril de 1814” o “Juana de Arco en prisión” (1824) así lo reflejan. Nos mostró los momentos de derrota de grandes personajes, un instante de debilidad que el genio de Delaroche inmortalizó transformándolos en belleza.

 

Bibliografia:

“Painting history: Delaroche & Lady Jane Grey” Stephen Bann y Linda Whitely. Ed. National Gallery, 2010

“Autodestrucción”

autodestruccion-2

“Autodestrucción”. Óleo sobre lienzo, 2012. (100 x 130 cm)

 

Escribir este blog me permite descubrir las historias de cuadros y sus autores. Este hecho me motiva a buscar mi propia inspiración.

Analizando la obra de pintores del pasado me he dado cuenta de algo simple que, por obvio, no identificaba. Cada artista vive y refleja su propio tiempo. Sólo en épocas concretas, como por ejemplo el Romanticismo, los motivos para las obras artísticas se desplazan a otros temas como las leyendas medievales o historias que solo suceden en libros.

Pero no siempre obtenemos inspiración de esas fuentes, quizás en momentos de nuestra vida artística si que sirven… pero  nuestro arte evoluciona como evoluciona nuestra personalidad. Nada es estático.

Hasta hace unos años miraba mi alrededor y no encontraba motivos para pintar porque era mucho mejor adentrarme en mundos fantásticos que me liberasen de lo cotidiano… las leyendas, la mitología, las novelas fantásticas… En un principio mis cuadros se basaban en seres mitológicos, después representé historias que viven en los libros, historias maravillosas que me transportaban  a otro mundo donde era más bonito estar, lo más alejado de una realidad que no me gustaba.

Aunque esas historias me siguen encantando (y seguiré pintado sobre ellas),  ahora prefiero mirar la realidad que me rodea. Aunque muchas cosas no me gusten, quiero pertenecer a mi tiempo. Expresarme a través de la pintura y mostrar a los demás lo que siento y cómo veo el mundo.

Y este cuadro es el primero. Una de las cosas que más me agobia, por la impotencia que me produce, es la destrucción de nuestro planeta. Nuestro planeta es único, no hay nada parecido en millones y millones de años luz…quizás no exista vida en todo el Universo. Cuanto más leo sobre ciencia, cuanto más sé, más me doy cuenta de lo increíble que resulta que este planeta albergue vida. Es un milagro del que no somos conscientes.

Esa ignorancia al destruir lo único que nos sostiene, y al mismo tiempo, la impotencia por no poder detener esa destrucción, es lo que quiero reflejar en este cuadro.

“Sorrow” (tristeza) de Vincent Van Gogh

¨Painted with words” (“Pintado con palabras” 2010, BBC, protagonizado por Benedict Cumberbatch) es un docudrama inglés que narra la vida de Vincent Van Gogh a través de las cartas que le envió a su hermano Theo. No conozco mucho la obra de Van Gogh, reconozco que no está entre mis pintores favoritos, pero en el documental mostraron la imagen de un dibujo que Vincent realizó cuando tenía 29 años: “Sorrow”

Aparece el retrato de una mujer mayor en una posición de absoluto abandono, desesperación y cansancio.

El hecho de que se tratase de un desnudo de una anciana me sorprendió porque pocos artistas muestran la “decadencia”, se suelen retratar cuerpos jóvenes plenos de vida y belleza..

Sorrow

“Sorrow”

En realidad la modelo no era una anciana, contaba solo con 32 años, pero su demacrado cuerpo indicaba las penurias que sufrió en su vida. Su nombre era Clasina Hoornik, llamada Sien. Era una prostituta que Vincent encontró sola, abandonada, embarazada y desesperada. Una mujer a la que acogió, cuido y de la que se enamoró. Vivió con ella y con sus dos hijos unos 20 meses. La retrató en numerosas ocasiones.

Van Gogh realizó varias versiones de este dibujo, en la actualidad se conservan dos. Estaba muy orgulloso de él, como puede comprobarse en la carta que escribió a su hermano el 10 de abril de 1882:

“Querido Theo,

Hoy te he enviado un dibujo con el que quiero  mostrarte mi gratitud por todo lo que has hecho por mí durante lo que de otro modo habría sido un invierno duro. El verano pasado, cuando me enseñaste la xilografía de Millet “La Pastora”, pensé: ¡Cuánto se puede hacer con una sola línea!. Por supuesto, no pretendo ser capaz de expresar tanto como Millet con un único contorno. Pero he tratado de poner un poco de sentimiento en esta figura. Sólo espero que este dibujo te plazca.

Y al mismo tiempo  puedes ver que estoy trabajando duro. Ahora que he empezado, me gustaría hacer una treintena de estudios de desnudos.

En mi opinión, este dibujo es la mejor figura que he dibujado hasta ahora, por eso pensé que debía enviártela. (…). Debes saber que utilicé dos capas de papel e intenté marcar el contorno de forma adecuada. Cuando levanté el papel había quedado muy bien impreso en las hojas inferiores y los acabé inmediatamente siendo muy fiel a la idea original. De hecho este es incluso más fresco que el original. Los otros dos los guardo para mí.”

Dos cosas inspiraron a Van Gogh para este dibujo. En primer lugar la sensación de soledad que le transmitía Sien, como él mismo escribió al pie del dibujo, utilizando una frase de “La Femme” (1860, Jules Michelet): ¿Cómo es posible que haya sobre esta tierra una mujer tan sola y desamparada?

En segundo lugar Vincent se inspiró en un dibujo de Charles Bargue. Dicho dibujo era una lámina que se utilizó en un curso de dibujo al que Van Gogh asistió en 1871. (lámina 24)

Charles_Bargue_-_Drawing_Course_Plate_III-24_Man_seated_upon_the_ground,_his_head_on_his_knees[1]

Dibujo de Charles Bargue

Posteriormente Van Gogh dibujó otra versión más elaborada (que no se conserva)  según se puede comprobar en otra carta a Theo escrita el 1 de mayo de 1882.

“He terminado los dos dibujos. El primero de ellos “sorrow”. He utilizado un formato más grande donde  la figura aparece sola, sin nada alrededor. Aunque la posición está algo alterada, el pelo no le cae por la espalda sino por la frente, y parte de él en una trenza. Aquí se ve el hombro, el cuello y la espalda. Y la figura está dibujada con más cuidado.  El otro, ‘Raíces’, son raíces de árboles  que he tratado de imbuir el paisaje con el mismo sentimiento que la figura. Las raíces están fuertemente  enraizadas  en la tierra, y sin embargo están medio rotas por la tormenta. Quería expresar la lucha por  la vida tanto en esa figura blanca, esbelta y femenina, como en esas raíces nudosas de color negro. O más bien porque he intentado, sin filosofar, ser fiel a la naturaleza que tenía delante de mí, algo de esa gran lucha llegó a los dos casi sin darse cuenta…”

Nunca me llamó la atención del trabajo de Van Gogh pero ahora lo veo de otra forma, el leer sobre su vida y su trabajo cambia la perspectiva.

El dibujo de ese cuerpo exhausto me impresionó porque Van Gogh no solo retrató su cuerpo, también consiguió retratar su alma. Eso es lo que convierte a un pintor en un verdadero artista

“Medea furiosa”, Eugene Delacroix ¿Por qué versionó sucesivamente esta obra?

Hace dos semanas fui a visitar Barcelona y aproveché mi estancia para ver la exposición: Delacroix (1798-1863) que se mostraba en CaixaForum con la colaboración del Museo de Louvre

La exposición era magnífica, muy representativa de la obra de Delacroix y muy bien organizada. Entre todas las obras me llamó la atención una en concreto, “Medea Furiosa”, sobre todo el hecho de que hiciese dos versiones, muy separadas temporalmente (1838 y 1862) y que fuesen tan “iguales”. Si bien se notan matices diferenciadores entre ambas obras, yo no vi nada que justificase el hecho de repetir una obra. Me entró muchísima curiosidad por saber el  motivo del autor para versionar su obra.

1862

Medea Furiosa

1838

Describo brevemente el cuadro original, fechado en 1838. El lienzo ilustra un momento de la historia de Medea, (personaje mitológico sacado de la obra de Eurípides), en la que la protagonista está a punto de asesinar a sus propios hijos en venganza por el abandono y la traición de Jasón. La obra causó sensación en el Salón de París de 1838. Era la primera obra de gran escala representando un tema de la mitología griega que hacía Delacroix. El cuadro fue inmediatamente comprado por el estado en 4000 francos y llevado, en contra de la voluntad de Delacroix que habría preferido Luxemburgo, al museo de Bellas Artes de Lille donde todavía se encuentra. Hay otras versiones posteriores y bocetos magníficos de Delacroix, a quién este tema parece que le conmovió.

Eugen Delacroix empieza a pensar en el mito de Medea en 1824, cuando escribe en su diario: “Medea me ocupa”. Desde los 26 años  hasta los 64 años, la edad que tenia cuando murió, Delacroix realizó multitud de bocetos y estudios, corrigió litografías, estuvo, en suma, enormemente interesado en este mito griego en concreto.

El cuadro original está fechado en 1838.

Hacia el final de su vida, el pintor realizó tres nuevas versiones. Una en 1859 que, según consta, se encontraba expuesta en Berlín, siendo destruida durante la Segunda Guerra Mundial; y otras dos tres años más tarde, poco antes de su muerte.

Gracias al diario que Delacroix escribió, sabemos que  se ponía en duda constantemente y eso se ve en su pintura. Cree no tener la solución para ella y por eso a veces deja sus creaciones en bocetos. Especulando un poco pienso que quizás su afán de encontrar la perfección en una obra que le obsesionaba tanto como Medea, sea la respuesta al por qué la repitió tanto. Supongo que quería que fuera perfecta. La última versión la realizó  en 1862, un año antes de su muerte. A pesar de estar enfermo y que pintar le suponía un gran esfuerzo, volvió a intentarlo.

¿Quedó a final satisfecho? Espero que sí. La propia satisfacción debería ser su justa recompensa por tanto empeño, dedicación y sobre todo pasión.

Volveré a escribir sobre Medea (en la sección “Historia detrás del cuadro”) y os enseñaré los diferentes bocetos y cuadros de los que he encontrado foto. También intentaré conseguir el diario de Delacroix para conocer un poco mejor a este gran pintor. Su vida y obra merece la pena prestarle un poco de atención. Durante toda su vida estuvo buscando (y encontró) su inspiración.